Según he podido averiguar gracias a la wikipedia, el astrónomo alemán Freimut Börngen catalogó 519 asteroides a lo largo de la su vida como científico, que de hecho continúa en la actualidad aunque ya se ha jubilado. Admirable. Börngen, que parece tener una reconocida reputación por sus valores humanos y su criterio bien fundamentado a la hora de elegir nombres para los asteroides, bautizó el que descubrió el 11 de noviembre de 1993 como 42.516 Oistrach, en memoria del violinista judío David Fyodorovich Oistrakh y su hijo Igor.
El violinista nacido a orillas del Mar Negro, nació en el seno de una familia judía de comerciantes y comenzó a estudiar violín a la edad de cuatro años. Si queréis conocer más la vida de Oistrakh, os recomiendo la lectura de la entrada que os he pasado. Es cosa nuestra saber si queremos o no estirar los hilos que a diario nos aparecen para aprender, y es que la vida puede ser muy estimulante si sabemos leer entre líneas.
Aprendes por ejemplo que Oistrakh desarrolló una amistad con Shostakovich, a raíz de la cual grabó buena parte de sus obras de violín. Lo que me recuerda que tengo pendiente el descubrimiento de Shostakovich. Como tantas y tantas cosas, a la vaca que va.
Pero en concreto, a mí lo que me ha impactado bastante es saber que durante la segunda guerra mundial, Oistrakh continuó enseñando en el conservatorio de Moscú y que cuando la Alemania nazi invadió la Unión Soviética, fue al frente y tocó para los soldados y los trabajadores de las fábricas en condiciones muy difíciles. El acto más heroico de su vida tuvo lugar en invierno de 1942, cuando interpretó un concierto de Tchaikovsky en una sala de conciertos en el centro de Stalingrad, al mismo tiempo que la Luftwaffe bombardeaba la ciudad de forma masiva.
Oistrakh era consciente de ser uno de los principales embajadores culturales de su país y este hecho, sumado a su pasión absoluta por la música, hizo que continuara trabajando a un ritmo frenético después de un ataque al corazón que sufrió el año 1964 . Diez años después y en plena actividad, no superó un segundo ataque al corazón y murió en Amsterdam. Sus restos descansan por fin al cementerio de Novodevichy .
Yo no aspiro a un descanso eterno tan noble, pero en cambio hoy estoy bien descansado porque he dormido espectacularmente bien. Hay quien le llama tener la conciencia tranquila pero yo me lo tomo más bien como un malcriarme. He aprendido a hacerlo de vez en cuando porque a veces no eres consciente del ritmo que llevas hasta que mucha gente te lo dice desde fuera. Y así después de unas páginas de Kundera compartidas en la distancia, he dormido 7 horas seguidas.
Pero hay cosas que te producen un contraste más acusado que tener trescientas personas diciéndote – Hèctor, no crees que quizás vas demasiado rápido por la vida? . Y es que todos tenemos teclas muy concretas que no toda la gente sabe tocar. Nunca habéis tenido la sensación de que hay personas que de alguna manera y sin pretenderlo, vibran en el mismo armónico que tú?
De un tiempo a esta parte, veo que estoy rodeado de personas especiales. A veces ellas son electrones de valencia que orbitan en torno a mi vida. A veces soy yo quien se maravilla de girar a su alrededor y observa cuánta belleza hay en sus detalles. Personas que se comprometen, que asumen la voz de su pueblo , que se esfuerzan por su gente y su cultura. También personas que te dicen que encuentran muy natural entenderte y que te enriquecen con su presencia, que sientes cercana desde la distancia. Otras que te han dicho que encuentran que tu mundo es muy bonito y que te hacen sonreír porque nunca te lo habían dicho antes. Y personas que te dicen que vivir en pareja es saber que puedes compartir un silencio en casa sin que pese, sentirse plenos así sin que tenga que pasar nada más.
Hay por último las personas que, de forma intuitiva, te pasan un vídeo de Clair de Lune porque saben que dejarás todo lo que estabas haciendo, bajarás al suelo, empezarás a sentir el violín, subirás al cielo y temblarás como una hoja.
Quizás por la música. Quizá por saber que te han entendido.
